Dalí es un maestro surrealista mundialmente famoso, pero esta popularidad global hunde las raíces en su geografía más íntima: el Ampurdán.

Los lugares y los paisajes donde nació y creció lo acompañaron a lo largo de toda su trayectoria creativa, formando un atlas personal que se puede recorrer obra tras obra en las salas de los museos, así como visitando físicamente lugares como el Molí de la Torre, Portlligat, Púbol, Vilabertran, Port de la Selva, el castillo de Quermançó…

Nadie ha dado a conocer al mundo esta comarca como lo ha hecho él. Y sin embargo no es el único genio al que ha visto nacer esta tierra en la que las colinas sinuosas se funden con la costa mediterránea más abrupta: se dice que la tramontana, el intenso viento del norte que lo barre todo, ha hecho del Ampurdán un territorio fecundo en genios. Algunos de ellos han compartido tiempo y espacio con Dalí, tal y como se puede comprobar en este mapa.

Mapa empordanès Agullana Llers Figueres Vilabertran Peralada Castillo de Quermançó El Portde la Selva La Selva de Mar Portlligat Cadaqués Roses Vila-sacra Molí de laTorre Ordis Empúries Montgrí Santuari delsÀngels Girona Púbol Mas Juny Bajo Ampurdán Alto Ampurdán Capde Creus Golfo deRoses IllesMedes Massísdel Montgrí Capde Begur FRANCIA MARMEDITERRANEA La Bisbaldel Empordà

Figueres

Si bien Salvador Dalí vivió en Cadaqués, París y Nueva York, Figueres siempre fue «su» ciudad. Nació un mes de mayo, en 1904, y pronto descubrió una manera de habitar el mundo: la de la mirada, el dibujo y el color. Asimismo, aprendió a rebelarse contra una educación demasiado estrecha. En Madrid tuvo los primeros contactos con intelectuales y artistas, expuso por primera vez, hizo amigos, como Lorca y Buñuel. Regresó, siempre. Y, sobre todo, decidió que el museo de su obra debía estar en «su» ciudad. Por este motivo, movió hilos para convertir el antiguo teatro municipal de Figueres en el Teatro-Museo Gala – Salvador Dalí. Finalmente, murió el 23 de enero de 1989. Dos días después, la ciudad lo despidió masivamente. Desde entonces, está enterrado en la cripta de su teatro-museo, a 400 metros de su casa natal.

Ordis

La historia de un zapatero trastornado por la muerte de un hijo y el abandono de la esposa inspiró a Carles Fages de Climent para escribir el poemario «Balada del sabater d’Ordis», que fue ilustrado por Salvador Dalí, autor también del epílogo del libro, que se publicó en 1954.

El protagonista es un loco que salía a la calle los días de tramontana para intentar dirigir el viento con una caña. Otros personajes del poema son el Poll (‘piojo’) y la Puça (‘pulga’), una pareja que iba por los pueblos tocando un manubrio, y que fueron inmortalizados también por Dalí en una obra escultórica que se encuentra en el Teatro-Museo.

Asimismo, en este municipio también tenía casa Alexandre Deulofeu, amigo de la infancia del pintor.

Port de la Selva

Aunque la figura de Dalí siempre se asocia con Cadaqués, también tuvo relación con su rival del cabo de Creus, porque en Port de la Selva veraneaban algunas de sus amistades, como Alexandre Plana, J. V. Foix y Josep Maria de Sagarra. Además, según explica en el libro «El mito trágico del «Ángelus» de Millet» (1963), fue aquí donde vio un juego de café decorado con una reproducción de aquel cuadro.

Dentro del término municipal de Port de la Selva se halla el monasterio de San Pedro de Roda (Sant Pere de Rodes), que Dalí visitó varias veces interesado por la teoría de Alexandre Deulofeu, quien situaba el origen del románico en el Ampurdán.

Selva de Mar

Durante la década de 1960, Carles Fages de Climent abrió en esta población un local llamado El Celler d’en Climent, mezcla de boîte y de galería de arte, y Dalí colaboró en la promoción del establecimiento.

En septiembre de 1964, se le dedicó una exposición de homenaje al pintor surrealista, que se presentó en la inauguración con esparteñas y barretina.

El Celler d’en Climent era un buen ejemplo de la vida artística y nocturna del Ampurdán de aquella época. Años más tarde, Dalí diseñó el logo de otra discoteca, el Rachdingue, de Vilajuïga, que pertenecía a su amiga Miette.

Cadaqués

Antes de que el pintor la situara en el mapa del arte mundial, esta población del cabo de Creus ya era frecuentada por artistas como Eliseu Meifrèn o Ramón Pichot, quien fue una referencia para el joven Dalí en sus inicios.

Cadaqués era el lugar de veraneo de la familia y allí pasó las vacaciones de infancia y adolescencia Salvador Dalí. Durante los largos y luminosos días estivales tenía todo el tiempo del mundo para dedicarse a los pinceles; además, su hermana, Ana María Dalí, accedía gustosamente a hacerle de modelo, sobre todo, entre 1923 y 1925.

Son varios los emplazamientos de Cadaqués que aparecen reflejados en la obra daliniana: entre otros, cala Nans, Port Dogué, la casa Colom, el islote de Es Cucurucuc, la ermita de San Sebastián, la punta de Es Sortell, la torre de Les Creus, Es Baluard, la iglesia de Santa María, la ermita de San Baudilio, la isla de Portlligat, la montaña del Paní o los bancales de vides y olivos.

Mas Juny (Palamós)

Esta particular barraca situada en los terrenos del Mas Juny, cerca de la playa Es Castell de Palamós, fue construida por orden del mecenas Alberto Puig Palau, siguiendo un diseño de Dalí, para que su amigo pudiera pintar en ella con tranquilidad.

El artista conocía el sitio, porque lo había frecuentado en tiempos del anterior propietario, el pintor Josep Maria Sert. Durante una de las visitas, el hermano de la mujer de Sert, el príncipe Alexis Mdivani, se mató en un accidente de coche cuando acompañaba a Maud Thyssen, su amante. El trágico incidente inspiró a Dalí para pintar «Suburbios de la ciudad paranoico-crítica» (1935).

Agullana

En el cementerio de esta localidad está enterrada Lídia Noguer, la mujer que le vendió a Dalí su primera barraca de Portlligat, el lugar que se acabaría convirtiendo en su casa. Nogués vivió en el asilo Gomis de este pueblo durante sus últimos años. De joven había alojado en su casa a Eugenio d’Ors, con quien llegó a obsesionarse.

Cuando Noguer murió, en 1946, Ors escribió el epitafio de una lápida que pagaría Dalí. La lápida no se pudo colocar hasta 1989, porque la dictadura lo impidió en el momento del traspaso. El epitafio decía: «Descansa aquí, si la tramontana la deja, Lídia Noguer de Costa, Sibila de Cadaqués que por la inspiración mágica dialécticamente fue y no fue a un tiempo Teresa la Bien Plantada. En su nombre, conjuran a cabras y anarquistas los angélicos».

Llers

Se trata del pueblo originario del linaje de los Dalí. En 1924 el pintor ilustró el poemario Les bruixes de Llers, con el que su amigo Carles Fages de Climent debutaba en el mundo de la literatura. Para Dalí también fue el primer trabajo en el ámbito de la ilustración editorial.

Santuario de los Ángeles

La boda católica de Gala y Dalí es un episodio poco conocido de la vida de la pareja. Se celebró en la más estricta intimidad el viernes 8 de agosto de 1958 a las diez y media de la mañana en el Santuario de los Ángeles. El sacerdote encargado de oficiar la ceremonia fue Francesc Vilà, rector de Fornells de la Selva y exrector de Cadaqués.

Para celebrar el enlace, el matrimonio comió en el restaurante Can Manolo del Pont de la Barca, situado en la entrada de Gerona; después, rindieron visita al obispo Narcís Jubany.

Montgrí

El perfil de esta sinuosa cordillera que separa el Alto y el Bajo Ampurdán evoca la imagen de un gigantesco obispo tumbado, donde el castillo representa el anillo el episcopal (si bien hay quien ve en él la silueta de un pecho). De hecho, este macizo es conocido como el obispo muerto y es, para los ampurdaneses, un icono de esta tierra. Dalí incorporó con frecuencia esa característica silueta en sus cuadros, e incluso la pintó en la tapicería de un sofá que se encuentra en el Teatro-Museo.

Girona

El patrón de la ciudad, San Narciso (Sant Narcís), y el milagro de sus moscas, que ahuyentaron a los franceses, siempre llamaron la atención de Dalí, que les dedicó varias obras y textos.

No obstante, en cuanto a la ciudad en sí, en su obra pictórica solo aparece una referencia gerundense en El descubrimiento de América por Cristóbal Colón (1958), donde se puede apreciar el campanario de la iglesia de San Félix.

El pintor, que participó en un par de exposiciones colectivas del Grupo Excursionista y Deportivo Gerundense (GEIEG) a principios de los años veinte, visitó Girona en múltiples ocasiones. En 1925, lo hizo acompañado de Federico García Lorca, según relatan autores como Antonina Rodrigo o Ian Gibson. También había sido en Gerona donde había pasado varios días de prisión cuando, en 1924, fue detenido por las autoridades de la dictadura de Primo de Rivera.

Roses

Sin duda, Cadaqués y Portlligat son los paisajes más presentes en las obras dalinianas; no obstante, también aparece alguna vez Roses. De allí era originaria su abuela paterna, Teresa Cusí Marcó, y los Dalí, cuando iban a Cadaqués, solían hacer una parada en esta localidad para visitar a sus parientes, aprovechando que, al paso que iban las tartanas, el trayecto duraba cinco horas y tenían que hacer un descanso. De pequeño, Dalí también iba a menudo acompañando a su padre por trabajos de notaría.

La visión de la llanura y la playa antes de llegar a Roses quedó grabada en la memoria del pintor, tal y como se puede apreciar en algunos de sus cuadros de los años treinta.

Vila-sacra

Si para Dalí el centro del mundo era la estación de Perpignan, para su amigo y escritor Carles Fages de Climent aquel honor le correspondía a Vila-sacra, y así lo defendió en una conferencia de 1956. En aquella charla propuso que Dalí fuera el arquitecto de una gran catedral que debía construirse en el pueblo de El Far d’Empordà con la ayuda de Ramon Reig, Joan Bonaterra y Claudi Díaz.

El pintor le siguió el juego y tanto el día de su homenaje (1961) como el de la inauguración del Teatro-Museo (1974) pidió que la comitiva oficial saliera de esta villa.

Peralada

Dalí siempre daba la bienvenida a sus invitados a Portlligat con una copa de cava rosado de Peralada. El artista era un gran amigo de Miquel Mateu, propietario del Castillo de Peralada, quien le ayudó siempre que pudo. Por ejemplo, gracias a él Dalí consiguió financiación para el Teatro-Museo.

ue en el Castillo de Peralada donde Dalí fue investido miembro del Capítulo de Caballeros del Vino (1966) y donde tuvo lugar una entrevista entre el pintor y Francisco Franco (1970). Además, en otra estancia en el castillo aprovechó el encuentro para tomar los últimos apuntes para el cuadro que dedicó a la nieta del dictador.

Molí de la Torre

En esta casa señorial próxima a Figueres fue donde Dalí se recuperó, cuando tenía 12 años, de una enfermedad. El Molí de la Torre era propiedad de la mezzosoprano Maria Pichot (conocida artísticamente como Maria Gay) y lo gestionaba su hermano Pepito Pichot.

En este edificio, Dalí descubrió la pintura de otro de los hermanos Pichot, el impresionista Ramón Pichot, gran amigo de Pablo Picasso, de quien había numerosos cuadros en la casa. Para el joven Dalí, la obra de Pichot fue un estímulo que impulsó su vocación artística.

Dalí incluyó en La vida secreta de Salvador Dalí una narración erótica de adolescente que sitúa en esta casa.

Empúries

El yacimiento de Ampurias fue uno de los lugares que Dalí quiso enseñar a Federico García Lorca durante la visita que le hizo en 1927. El espacio impresionó al poeta, que publicó un poema en la famosa revista vanguardista «L’Amic de les Arts» acompañado de una ilustración del pintor titulada «El poeta en la playa de Ampurias». Además, el escritor granadino se inspiró en un mosaico emporitano para escribir «El sacrificio de Ifigenia», un texto que no se ha localizado. Según Reynolds Morse, durante esta época, Dalí se inspiró en una columna de los restos arqueológicos de Ampurias para pintar «La fuente».

Perpiñán

Aunque no forme parte del Ampurdán, Perpiñán es una localidad clave en la obra daliniana. Allí era donde Gala facturaba las maletas y los cuadros para ir a París en tren. Según explicaba el pintor, en esos momentos de espera de la estación era cuando se le ocurrían las ideas más geniales. Por este motivo, desarrolló la teoría de que el centro del mundo era la estación de tren perpiñanesa.

Inspirado por esta idea, Dalí pintó «Gala mirando a Dalí en un estado de antigravedad» en su obra de arte «Pop-Op-Yes-Yes-Pompier», donde se pueden contemplar los dos personajes angustiados del «Angelus» de Millet, en un estado de hibernación atávica, de pie en un cielo que puede estallar de repente y dar lugar a una gigantesca cruz de Malta en el centro de la estación de tren de Perpiñán, donde todo el universo debe comenzar a converger (c. 1965). Esta obra es conocida popularmente como «La estación de Perpiñán». El 1965 organizó un viaje triunfal desde Ceret. Al llegar a la ciudad norcatalana fue aclamado por la multitud que le esperaba.

En 2007 la compañía francesa de ferrocarriles (SNCF) inauguró un edificio de convenciones junto a la estación al que llamó, en homenaje a Dalí, Centre del Mon.

Castillo de Quermançó

Esta fortificación de origen medieval situada sobre una colina del municipio de Vilajuïga es muy popular en el Alto Ampurdán, tanto por su singularidad como por ser el escenario de varias leyendas. La más conocida cuenta que en sus cercanías hay enterrada una cabra de oro hecha con los tesoros de un rey sarraceno.

Era un lugar que fascinaba a Salvador Dalí, tanto, que el artista llegó a hacer algunas gestiones para comprarlo. Según decía, su intención era instalar un órgano monumental que funcionara cuando soplara la tramontana y poner un rinoceronte que vigilase el foso para impresionar a los turistas.

Vilabertran

Aquí fue donde Dalí hizo algunos de sus primeros ejercicios de pintura al aire libre bajo las órdenes del profesor Juan Núñez. Para la gente de Figueres, Vilabertran era un lugar habitual donde ir de paseo, y para el artista tenía un significado especial porque allí tenía casa su amigo Ramon Reig.

Vilabertran se convierte en «Horta Fresca» en un boceto de novela juvenil que Dalí tituló Tardes de verano (Tardes d’estiu) (1920). Cuando Dalí redacta su Dali News en Nueva York (1947) profetiza que en el futuro «Vilabertran conocerá riquezas innumerables y será visitado por viajeros de todos los países». Y en el guion de la película La carretilla de carne (1948-1965) pretendía que en el pequeño lago de Vilabertran confluyeran Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud, Luis II y Karl Marx.

Púbol

He aquí uno de los vértices que forman el triángulo daliniano, junto con Figueres y Portlligat.

En 1969, el pintor compró el castillo de Púbol para Gala, con la promesa de que solo la visitaría con su permiso. El artista se implicó en la remodelación del edificio y decoró unos cuantos espacios, entre los que se halla el techo de la Sala de los Escudos.

El castillo fue el refugio de Gala durante los últimos años de su vida, y cuando esta murió, en 1982, fue enterrada en la cripta de la antigua bodega, conocida como la Sala del Diezmo (Sala del Delme). Després hi va anar a viure Dalí. Fue allí donde pintó «Sin título. Cola de golondrina y violonchelos. Serie de las catástrofes» (c. 1983), considerado su último cuadro. A raíz de un incendio en su habitación, en 1984 el artista se trasladó a la torre Galatea de Figueres.

Actualmente el castillo de Púbol está gestionado por la Fundación Gala – Salvador Dalí y se halla abierto al público.

Portlligat

En Portlligat, Dalí encontró el paisaje de azules puros y guijarros marítimos que caracterizarían su lenguaje pictórico.

Había conocido este lugar de joven, al ir de acampada con sus amigos durante los veranos. A partir de 1929, cuando comenzó la relación con Gala y se incorporó al movimiento surrealista, le compró una barraca de pescadores a Lídia Noguer para convertirla en su vivienda y taller.

A su regreso de Estados Unidos, en 1948, fue la residencia habitual de la pareja y se convirtió en el epicentro de la actividad artística, mediática y social de Dalí. Actualmente, la casa está abierta al público y forma parte del triángulo daliniano, junto con el Teatro Museo y el castillo Gala-Dalí de Púbol.