La familia
La familia, junto con el paisaje, marcó los primeros años de Dalí. Un padre autoritario, la muerte inesperada de su madre y la sombra de un hermano difunto de quien heredó el nombre, influyeron en su personalidad.
Fronteriza y afrancesada, abierta y comercial, burguesa y agreste a la vez, laica y republicana, inquieta y con una fuerte tradición democrática. Así era la Figueres de principios del siglo XX, la ciudad donde nació el que sería su pintor universal. Las personas no se entienden sin los lugares que las han visto crecer, y Dalí y la ciudad de Figueres constituyen un caso ejemplar de esta máxima. Dalí i la ciutat de Figueres n’és un cap exemplar.
Recorrer la historia de la ciudad es entender en qué contexto vital, humano y cultural creció el hijo del notario Salvador Dalí Cusí. Por su ubicación, fronteriza y próxima al mar, y por su extensa llanura de tierra agrícola fértil, Figueres era un enclave privilegiado. Durante la vida del artista, la ciudad experimentó diversas transformaciones y, si bien en esas primeras décadas los cambios fueron modernizadores y esperanzadores, la Guerra Civil supuso una gran herida. Después, con la posguerra, se convirtió en una ciudad de salvoconductos y, como todo el país, sufrió una fuerte represión. Esta situación comenzó a cambiar en los años sesenta, con la llegada del turismo. Dalí, a pesar de que se había convertido en una figura cosmopolita, nunca se desvinculó de «su» Figueres. Con los años, aquel niño que nació en el número 6 de la calle Monturiol la convertiría en una ciudad universal.
